Tomás Etcheverry no pudo avanzar a las semifinales del ATP 250 de Estocolmo tras caer en un duro partido ante el danés Holger Rune por 7-6(4), 3-6 y 4-6. El encuentro fue intenso y muy parejo, y se extendió por más de dos horas y media, con ambos jugadores mostrando un nivel alto y sin grandes diferencias en el juego.
El tenista argentino llegaba a este torneo con la ilusión de retomar ritmo competitivo, luego de haber estado fuera de las canchas durante 25 días debido a un desgarro en el oblicuo izquierdo. Esa lesión lo había obligado a bajarse de los torneos de Pekín y Shanghái, dos competencias importantes en la gira asiática.
A pesar de esa pausa, Etcheverry mostró un gran rendimiento durante la semana en Estocolmo. En su debut venció al local Mark Laja y luego se impuso sobre el serbio Miomir Kecmanović, sumando dos triunfos que lo colocaron entre los ocho mejores del certamen sueco.
En su duelo ante Rune, Etcheverry comenzó sólido desde el fondo de la cancha y se llevó el primer set en un tie-break muy ajustado, aprovechando los errores no forzados del danés. Sin embargo, con el correr del partido, Rune logró elevar su nivel y fue encontrando mejores sensaciones con su servicio y su derecha. El segundo parcial fue para él por 6-3, y en el tercero volvió a imponer su potencia para cerrar el encuentro 6-4.
Más allá de la derrota, el balance para Etcheverry es positivo ya que volvió a competir en buen nivel tras la lesión y demostró estar recuperado físicamente. Además, consiguió sumar puntos importantes para el ranking y confianza para lo que viene.
El próximo desafío del jugador platense será el ATP 500 de Viena, donde enfrentará a rivales de mayor jerarquía y buscará seguir afianzando su nivel de cara al cierre de la temporada.
