Las velas aromáticas no solo perfuman, también crean un ambiente cálido y relajante. Sin embargo, muchos pequeños errores en su uso hacen que se consuman más rápido de lo que deberían o que no desprendan todo su aroma. Con algunos cuidados simples, podés alargar su vida útil y disfrutar mucho más de su fragancia.
No cortar la mecha antes de encenderla
Cuando la mecha está demasiado larga, la vela genera más humo, la llama se vuelve inestable y se consume de forma desigual. Lo ideal es recortarla a unos 4 o 5 mm antes de cada uso.

