Luego de un año político atravesado por tensiones con la oposición y dificultades para avanzar en el Congreso, Javier Milei transita la Navidad de 2025 con una agenda cargada.
El Presidente pasará las fiestas en la Quinta de Olivos, acompañado únicamente por su hermana y secretaria general, Karina Milei, lejos de actos públicos y sin celebrar la tradicional festividad cristiana.
Aunque proviene de una familia de raíces católicas, Milei ha manifestado en reiteradas oportunidades su profundo interés por el judaísmo.
Desde hace tiempo estudia la Torá y expresó su intención de convertirse formalmente, un proceso que, según explicó, será más adelante debido a las exigencias religiosas —como el cumplimiento del shabat— que hoy considera incompatibles con su rol como jefe de Estado.
