YPF avanzó con la venta de su participación mayoritaria en Metrogas y abrió formalmente el proceso para desprenderse del 70% de la distribuidora de gas, una operación con la que aspira a recaudar más de 500 millones de dólares para reforzar su plan de inversiones en Vaca Muerta.
La petrolera contrató al banco Citi para conducir la transacción y ya habilitó la convocatoria a potenciales interesados, con la mira puesta principalmente en inversores internacionales.
El movimiento se da en un contexto de fuerte reconfiguración del sector energético local, marcado por la salida o el repliegue de grandes multinacionales y una creciente “argentinización” de los negocios.
