La atleta olímpica Alexandra Ianculescu, quien representó a Canadá en patinaje de velocidad durante los Juegos de Invierno PyeongChang 2018, reveló que su decisión de incursionar en la plataforma de contenido para adultos OnlyFans fue fundamental para sostener su carrera deportiva.
A los 34 años, la deportista aseguró al diario The Sun que fue “la mejor decisión de mi vida”, ya que le permitió abandonar los tres empleos de medio tiempo que mantenía en una tienda de sushi, un local de ropa y un restaurante para financiar sus entrenamientos.
Actualmente, Ianculescu se desempeña como comentarista en los Juegos de Invierno Milán-Cortina d’Ampezzo 2026 mientras entrena para competir en ciclismo de pista en Los Ángeles 2028.
El éxito de Ianculescu en la plataforma la ubica, según sus propios datos, entre el “0,06% de los creadores más exitosos”, lo que le permitió costear equipos y procesos de rehabilitación que antes le resultaban inalcanzables.
“No habría podido hacerlo trabajando en tres empleos, es imposible”, afirmó la atleta, quien recordó que en sus inicios debía saltarse entrenamientos o alimentarse precariamente debido a la falta de recursos. Esta nueva estabilidad económica le permite entrenar al máximo nivel y, según sus palabras, “no tener que comer avena tres veces al día como a veces me tocaba de joven”.
La patinadora, que cuenta con más de 450.000 seguidores en Instagram, se convirtió en una referente para otros deportistas olímpicos que buscan alternativas de financiamiento, brindándoles asesoramiento mediante videollamadas. Aunque reconoce que ahora la apodan “la chica de OnlyFans”, asegura que logró superar los prejuicios sociales y del entorno deportivo.
“Antes me importaba lo que pensaban los demás, hasta que me di cuenta de que sus opiniones no pagan mis cuentas”, sentenció en una publicación donde explica que su perfil nació ante la sugerencia de sus seguidores de monetizar sus fotografías.
A pesar de las críticas iniciales, Ianculescu defiende su elección como el único camino que le garantiza la soberanía sobre su destino como atleta de élite.
Gracias a los ingresos generados, puede costear las bicicletas de sus sueños y dedicarse a tiempo completo a su preparación olímpica sin sacrificar su bienestar. En sus propias palabras, el uso de la plataforma es una herramienta estratégica para alcanzar sus metas: “Estoy agradecida de que exista la plataforma porque me permite competir y no he terminado con mis sueños”.
