Aunque el impulso sea meter todo en frío para que dure más, algunas frutas pierden sabor, textura y calidad cuando se refrigeran antes de tiempo. Muchas terminan de madurar mejor a temperatura ambiente. A continuación, algunas de ellas y consejos para cada caso.
Banana: el frío oscurece la cáscara y altera la textura.
Mejor: dejarla afuera hasta que esté madura; luego sí puede refrigerarse si se quiere frenar el madurado.
Palta: en la heladera se frena la maduración y puede quedar dura por dentro.
