Mesas del comedor o de la cocina suelen convertirse rápidamente en lugares donde se acumulan objetos: llaves, papeles, bolsas, cargadores o cosas que “quedaron ahí por un momento”. Con el tiempo, ese espacio que debería estar despejado termina funcionando como un punto de acumulación.
El problema de las superficies disponibles
Las superficies amplias y visibles suelen atraer objetos de forma automática. Cuando llegamos a casa o terminamos de usar algo, es común apoyarlo en el primer lugar libre. La mesa, por su ubicación central, muchas veces se convierte en ese lugar.
