El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció una pausa de cinco días en los ataques contra instalaciones energéticas de Irán, en lo que representa el primer gesto concreto de distensión desde el inicio del conflicto en Medio Oriente. La decisión fue comunicada luego de una serie de contactos diplomáticos que, según el propio mandatario, resultaron “muy buenas y productivas”.
El anuncio se realizó a través de su red social Truth Social, donde el líder republicano aseguró que las conversaciones apuntan a una “resolución completa y total” de las hostilidades. Además, advirtió que la continuidad de la tregua estará “sujeta al éxito de las reuniones en curso”, dejando abierta la posibilidad de retomar las operaciones si no hay avances.
La medida implica la suspensión temporal de bombardeos sobre plantas de energía e infraestructura estratégica iraní, en un contexto de máxima tensión que llevaba semanas de escalada militar. Apenas días antes, Washington había emitido un ultimátum exigiendo la reapertura del estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio energético mundial.
