Al cocinar, tapar o no tapar una preparación puede parecer un detalle menor, pero en realidad influye directamente en el resultado, ya que afecta la forma en que se libera el vapor, la concentración de líquidos y hasta el sabor final, por lo que usar la tapa en el momento incorrecto puede cambiar más de lo que imaginás.
Cuando el vapor juega en contra
Al tapar, el vapor queda dentro de la olla o sartén, lo que hace que los alimentos se cocinen en un ambiente más húmedo, algo útil en algunos casos, pero contraproducente cuando se busca reducir líquidos o lograr una textura más seca.
