La creciente tensión entre Estados Unidos e Irán sacudió los mercados energéticos y llevó al petróleo a valores máximos en varios años.
El alza se vincula con posibles acciones militares y la chance de un bloqueo prolongado en el estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio global de crudo.
En ese contexto, durante la madrugada (GMT), el Brent registró un salto cercano al 7% y alcanzó los 126 dólares por barril, su nivel más alto en cuatro años.
En paralelo, el WTI —referencia en el mercado estadounidense— subía alrededor de un 3%, ubicándose por encima de los 110 dólares, tras haber experimentado un fuerte incremento en la jornada previa.
