En el juicio por la muerte de Diego Maradona declararon este jueves los médicos que lo atendieron en sus últimos días, en una jornada que la defensa del neurocirujano Leopoldo Luque calificó como “muy buena” para su estrategia.
“Hoy quedó clarísimo que Maradona no murió de una insuficiencia cardíaca crónica. Uno de los peritos oficiales explicó que una persona con esa patología no puede moverse acostada, y a Diego lo encontraron en esa posición. Nadie lo movió, así que falleció de otra cosa”, remarcó el abogado Francisco Oneto.
Los médicos de Ipensa, la primera clínica donde estuvo internado, confirmaron según la defensa que Maradona “estaba lúcido y consciente” y que el hematoma subdural “surgió de los estudios”.
