Domingo, 20 de septiembre 2026

Qué hace que ciertos aromas abran el apetito

Hay olores capaces de despertar hambre casi de inmediato, incluso cuando no se tenía pensado comer. El pan recién horneado, el café, una pizza en el horno o ciertas preparaciones dulces pueden generar una reacción automática que no depende solo del gusto, sino también de cómo el cerebro interpreta los aromas y los relaciona con experiencias previas.

La conexión entre olfato y cerebro

El sentido del olfato está estrechamente ligado a regiones cerebrales vinculadas con las emociones, la memoria y el comportamiento alimentario. Cuando un aroma agradable llega a la nariz, el cerebro no solo identifica de qué se trata, sino que también activa asociaciones relacionadas con placer, satisfacción o costumbres cotidianas.

Fuente: Nexofin

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