Una base que luce impecable en una persona puede verse pesada, poco uniforme o artificial en otra, incluso cuando se trata exactamente del mismo producto. En muchos casos, la diferencia no está en la fórmula ni en el tono elegido, sino en la preparación de la piel antes de la aplicación.
La base de maquillaje no actúa de forma aislada: el estado de la superficie sobre la que se coloca influye directamente en el acabado, la duración y la apariencia final del producto.

Antes de la base
