Durante una nueva audiencia del juicio por los Cuadernos, funcionarios de la ex AFIP expusieron cómo detectaron movimientos contables irregulares en compañías vinculadas a contratos estatales y qué consecuencias personales enfrentaron luego de esas investigaciones.
Verónica Iglesias, una de las testigos, relató que tras sus tareas de fiscalización fue desplazada sin explicaciones. Ante la consulta de la fiscal, respondió: “No tuve explicación”.
Y añadió que el cambio implicó “un retroceso” en su carrera. Su testimonio apuntó a firmas que integraban uniones transitorias para ejecutar obras públicas y que habrían utilizado proveedores considerados “no confiables” para justificar salidas de dinero.
