Bajo las rocas de la formación Chañares, en el Parque Nacional Talampaya, provincia de La Rioja, permanecieron ocultos durante millones de años los restos de un enorme cazador prehistórico.
Un equipo de investigadores argentinos logró identificar esos fósiles como una especie desconocida hasta el momento, un descubrimiento que amplía el conocimiento sobre la fauna que dominaba el planeta antes de la aparición de los dinosaurios.
El reptil fue denominado Shakajlura riojanensis, nombre que significa “lagarto bendito” en lengua cacán. Según el estudio publicado en la revista Papers in Palaeontology, alcanzaba unos seis metros de longitud y pertenecía al grupo de los paracrocodylomorfos, antiguos reptiles con un remoto parentesco con los cocodrilos modernos.
