Auriculares, cargadores, alargues o cables de pequeños electrodomésticos suelen terminar hechos un nudo cuando se guardan de cualquier manera. Además de resultar incómodo cada vez que se necesitan, enrollarlos incorrectamente puede generar dobleces innecesarios y acortar su vida útil.
Un método sencillo para evitarlo consiste en enrollarlos siguiendo la técnica conocida como “over-under”, muy utilizada por técnicos de sonido y producción audiovisual para conservar los cables en buen estado.
Si bien puede parecer extraño al principio, pero al verlo en práctica resulta mucho más sencillo de replicar:
