El Día del Amigo es una buena excusa para reunirse, charlar y compartir algo rico, pero organizar un encuentro no necesariamente implica gastar una fortuna. Con un poco de planificación y algunas preparaciones caseras, es posible armar una merienda completa y disfrutar del momento sin que el presupuesto se dispare.
Elegí una base sencilla
Antes de pensar en todo lo que se va a servir, conviene elegir una preparación principal. Una torta casera, un budín o una tanda de muffins pueden funcionar como base de la merienda y suelen resultar más económicos que comprar varias opciones listas.
Sumá preparaciones fáciles de compartir
