Durante el invierno, es habitual que algunos perros y gatos beban menos agua que en otras épocas del año. Las temperaturas más bajas pueden disminuir la sensación de sed, pero eso no significa que sus necesidades de hidratación desaparezcan. Mantener un consumo adecuado de agua sigue siendo fundamental para su salud.
Ofrecer agua limpia y fresca todos los días
El agua debe renovarse con frecuencia para que permanezca limpia. Además, es importante lavar el recipiente de forma periódica para evitar la acumulación de suciedad.
Ubicar el bebedero en un lugar accesible
