Las prendas de lana requieren algunos cuidados especiales cuando llega el momento de guardarlas. La forma de almacenarlas puede influir en su conservación y ayudar a prevenir deformaciones, malos olores o el deterioro de las fibras con el paso del tiempo.
Lavarlas antes de guardarlas
Aunque parezcan limpias, es recomendable lavar o limpiar las prendas antes de almacenarlas durante un período prolongado. Los restos de transpiración, perfumes o suciedad pueden favorecer el deterioro de las fibras y atraer insectos.
