El azúcar puede absorber humedad del ambiente con bastante facilidad, especialmente cuando se almacena en lugares húmedos o permanece mucho tiempo en un recipiente mal cerrado. Como consecuencia, los cristales pueden formar grumos y resultar más difíciles de utilizar. Con algunos cuidados sencillos es posible conservarlo seco y suelto durante más tiempo.
Utilizar un recipiente hermético
Una de las medidas más efectivas es guardarla en un recipiente que cierre correctamente. Esto ayuda a reducir el contacto con la humedad del ambiente y evita que el producto quede expuesto cada vez que aumenta la humedad de la cocina.

