Domingo, 23 de agosto 2026

Cómo salvar una comida cuando quedó demasiado picante

Un poco de picante puede darle personalidad a una comida, pero cuando se nos va la mano la situación cambia rápidamente. Una salsa, un guiso o una preparación que quedó demasiado intensa no necesariamente tiene que terminar en la basura. Hay distintas formas de reducir la sensación de picor y recuperar el equilibrio del plato, dependiendo de qué estemos cocinando.

1. Aumentar la cantidad de la preparación

Una de las soluciones más sencillas consiste en agregar más cantidad de los ingredientes principales que no sean picantes. Si se trata de una salsa, por ejemplo, se puede incorporar más tomate, verduras o caldo, según la receta. Al aumentar el volumen total, el picante queda más distribuido y su intensidad disminuye.

2. Incorporar un ingrediente graso

Fuente: Nexofin

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