Nuevas estimaciones privadas anticipan una desaceleración de los precios para agosto, ubicando el IPC entre el 1,4% y el 2%. La baja responde principalmente al comportamiento contenido en la categoría de alimentos y bebidas.
Desde la Fundación Libertad y Progreso, el especialista Julián Neufeld proyectó una suba mensual del 1,4%, señalando que “la canasta del IPC habría aumentado” impulsada por la moderación en los valores estacionales y tarifarios.
Por su parte, la consultora EcoGo calculó una inflación general del 1,5%, destacando que los precios del sector alimenticio mantuvieron una tendencia a la baja durante las últimas semanas relevadas del mes en curso.
