Teñir una prenda en casa puede ser una forma sencilla de renovar una remera, un repasador, una funda de almohadón o alguna otra pieza de tela que ya no usamos tanto. Además de permitir experimentar con distintos tonos, algunos ingredientes de uso cotidiano pueden liberar pigmentos capaces de teñir fibras naturales.
Antes de empezar, hay que tener en cuenta que el resultado depende tanto del ingrediente elegido como del tipo de tela, su color original y el tiempo de exposición al tinte. Las fibras naturales, como el algodón, el lino, la lana y la seda, suelen responder mejor que muchos tejidos sintéticos. También conviene saber que los colores obtenidos de manera casera pueden ser más suaves e irregulares que los de un tinte comercial.
Qué se puede usar para preparar tintes naturales
