Rockhopper, de capitales británicos, y la israelí Navitas, responsables del proyecto petrolero Sea Lion en las Islas Malvinas, minimizaron las advertencias de Javier Milei contra las empresas que exploten recursos naturales en el archipiélago.
En un comunicado conjunto, ambas compañías defendieron la vigencia de sus permisos, que calificaron como “legalmente otorgados”, y aseguraron que “no se espera que los recientes acontecimientos tengan efectos materiales en las actividades del proyecto de Sea Lion”.
También remarcaron que las licencias cuentan con “apoyo total y continuo del Gobierno británico”.
