El Gobierno de Javier Milei busca reactivar la construcción de la Base Naval Integrada de Ushuaia, un proyecto estratégico para la presencia argentina en el Atlántico Sur y la logística hacia la Antártida que permanece paralizado después de haber comenzado durante la gestión de Alberto Fernández.
La obra volverá a tomar impulso a partir de 2027, en medio de la nueva ofensiva diplomática de la Casa Rosada por la soberanía de las Islas Malvinas. El Ejecutivo ya reasignó $217.954 millones para el Ministerio de Defensa a través del DNU 867/2026 y anunció que buscará incorporar nuevos recursos en el Presupuesto 2027.
El proyecto original comenzó en marzo de 2022 y alcanzó un 9,13% de avance físico antes de quedar prácticamente detenido. Entre las obras ejecutadas hasta ahora figuran trabajos de movimiento de suelo, galpones modulares y una platea de hormigón armado.
La ubicación de la futura base es uno de sus principales atributos estratégicos. El predio está situado en la zona oriental de la bahía de Ushuaia, sobre el canal Beagle y cerca del aeropuerto internacional.
