Las sábanas pueden salir del lavarropas convertidas en una especie de enorme bollo de tela, con otras prendas atrapadas en el medio. Además de complicar el lavado, los enredos pueden hacer que el detergente y el agua no se distribuyan de manera pareja. Algunos cambios sencillos ayudan a reducir bastante este problema.
Antes de ponerlas en el tambor, hay varios detalles que conviene tener en cuenta:
1- No sobrecargar el lavarropas
Las sábanas necesitan espacio para moverse durante el ciclo. Si el tambor queda demasiado lleno, las telas tienen más posibilidades de enrollarse entre sí y el lavado puede resultar menos efectivo.
