La Justicia Federal de Río Grande frenó el avance del proyecto petrolero Sea Lion en las Islas Malvinas. El fallo es contra las empresas pesqueras Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum Development and Production Limited.
Fue la jueza Mariel Borruto, que hizo lugar a la demanda cautelar para suspender perforaciones, instalaciones submarinas y el inicio de la explotación por parte de las compañías.
“Como tutela cautelar, las actoras solicitan que se ordene la suspensión del inicio y/o continuidad de las obras; se impidan determinados actos financieros destinados a posibilitar su ejecución; se comunique la existencia del proceso a autoridades regulatorias y mercados de valores; y se requiera a las demandadas la individualización de las entidades financieras, aseguradoras y demás sujetos vinculados con el financiamiento del emprendimiento”, señala el escrito.
