El gobierno del Reino Unido defendió a las empresas que llevan adelante el proyecto de explotación petrolera en las Islas Malvinas y acusó la Argentina de ejercer “coerción económica” al aplicar la ley de soberanía nacional.
“Las empresas que invierten en las Islas Malvinas estarán protegidas de las medidas internas argentinas dirigidas a empresas e individuos involucrados en actividades económicas lícitas”, señalaron desde la oficina del primer ministro británico, Andy Burnham.
A través de un comunicado, la conducción política del Reino Unido, defendió la autorización para comenzar las perforaciones petroleras en las Malvinas, y rechazó la presentación del reclamo de la Argentina en un tribunal internacional para frenar el proyecto Sea Lion.
