Miércoles, 28 de octubre 2026

Los motivos por los que llegamos a la cena con más hambre de la esperada

Llegar a la cena con tanta hambre que cuesta esperar unos minutos para preparar la comida a veces ocurre después de una jornada intensa, pero también puede ser consecuencia de haber desayunado poco, almorzado a las apuradas o pasado toda la tarde con un café como única pausa.

Cuando el organismo pasa muchas horas sin recibir suficiente energía, el apetito puede intensificarse y llevar a comer más rápido o a buscar alimentos que resulten especialmente tentadores. No significa que haya que controlar cada bocado ni evitar comer de noche, sino prestar atención a la alimentación durante el resto del día.

Una de las claves está en la composición de las comidas. Un almuerzo basado únicamente en una ensalada pequeña, por ejemplo, puede dejar menos saciedad que una preparación que combine vegetales, una fuente de proteínas y alimentos con carbohidratos, como arroz, papa o legumbres. El huevo, el pollo, el pescado, el yogur, los porotos y las lentejas aportan proteínas, mientras que los cereales integrales, las frutas y las verduras contribuyen con fibra. Ambos nutrientes participan en la sensación de saciedad, aunque la respuesta depende de las cantidades y de las necesidades de cada persona.

Fuente: Nexofin

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