Con la llegada de la primavera, también aparecen frutas y verduras frescas que aportan fibra, agua y nutrientes clave para que el sistema digestivo funcione mejor. Incluir estos alimentos ayuda a sentirte más liviano, mejora la absorción de nutrientes y previene malestares como la hinchazón o el estreñimiento.
Frutillas: ricas en agua, fibra y antioxidantes, favorecen la digestión y son ideales para consumir frescas o en ensaladas de frutas.
Espárragos: son una gran fuente de prebióticos, que alimentan la flora intestinal y mejoran el tránsito digestivo.

