Cuando todavía no terminó la campaña de cara a las elecciones legislativas, el oficialismo y el PRO comenzaron a impulsar la idea de una “nueva mayoría” parlamentaria que le permita al presidente Javier Milei avanzar con las reformas que considera prioritarias: la laboral y la tributaria. Pero mientras La Libertad Avanza busca sumar aliados, los eventuales socios reclaman gestos de apertura por parte de la Casa Rosada.
Las últimas derrotas del oficialismo en el Congreso —donde se rechazaron vetos y se cayeron decretos— encendieron alertas en Casa Blanca, que en medio de negociaciones financieras pidió a los funcionarios argentinos dar señales de gobernabilidad. Desde hace meses, el Gobierno negocia una asistencia económica y futuras inversiones millonarias, condicionadas a brindar seguridad jurídica.
En ese contexto, el primer mandatario abrió conversaciones políticas con el expresidente para coordinar una hoja de ruta entre ambos espacios. Se reunieron dos veces en Olivos tras las elecciones bonaerenses y coincidieron en que el próximo paso será ampliar el poder parlamentario para asegurar la aprobación de leyes clave.

