El Gobierno nacional dio un paso decisivo para avanzar en la ampliación del sistema de transporte de energía eléctrica y abrirle la puerta a una inversión privada estimada en unos 6600 millones de dólares. La medida quedó formalizada a través del decreto 921/2025, publicado este lunes en el Boletín Oficial, que declara prioritarias 16 obras clave y habilita su ejecución bajo el régimen de concesión de obra pública.
La iniciativa se inscribe en el marco de la emergencia energética vigente hasta julio de 2026 y se complementa con el proceso de privatización de Transener, la principal empresa transportadora de electricidad del país. Con este esquema, el Ejecutivo busca acelerar proyectos largamente postergados sin comprometer recursos del Estado, trasladando al sector privado la responsabilidad de financiar, construir, operar y mantener la infraestructura.
Según lo establecido en la normativa, las obras definidas como prioritarias apuntan a fortalecer la red eléctrica nacional, reducir cuellos de botella estructurales y mejorar la capacidad de transporte desde los centros de generación hacia las zonas de mayor consumo.
En total, los proyectos contemplan la construcción de más de 5600 kilómetros de líneas de alta tensión, además de estaciones transformadoras y refuerzos estratégicos en distintos puntos del sistema interconectado.
