¿Comés y sentís que te da sueño o que te baja la energía? Ese bajón que aparece después del almuerzo tiene más que ver con tus hábitos que con la comida en sí. La buena noticia es que se puede evitar con algunos ajustes simples que te van a ayudar a mantenerte activo y concentrado todo el día.
1. Elegí bien tus combinaciones
Evitar los platos demasiado pesados o con exceso de harinas refinadas ayuda a mantener estable el nivel de glucosa. Combiná proteínas, vegetales y una porción moderada de carbohidratos complejos para sostener la energía por más tiempo.

