El Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) estimó parcialmente el recurso de siete futbolistas, entre ellos Imanol Machuca de Vélez, y limitó solo a partidos oficiales la sanción de un año que le había impuesto la FIFA por falsedad documental para obtener un pasaporte de Malasia.
El TAS redujo el castigo a los jugadores que les impedía realizar, durante un año, cualquier actividad relacionada con el fútbol, pero rechazó la reclamación de la Federación de Malasia (FAM), cuya directiva dimitió el 28 de enero por el escándalo, y mantuvo la multa que le impuso este organismo de $350.000 francos suizos. A su vez, el tribunal recordó que en 2025 la Federación de Malasia planteó a los jugadores argentinos Facundo Garcés, Rodrigo Holgado e Imanol Machuca, el brasileño Joao Figueiredo, los españoles Gabriel Palmero y Jon Irazabal y el neerlandés Hector Hevel Serrano obtener la nacionalidad del país malayo para ser parte de su selección y jugar la Copa Asiática 2027.
La Comisión de Disciplina de la FIFA concluyó que la Federación de Malasia y los futbolistas habían utilizado documentación falsa en el proceso para la nacionalización y adoptó sanciones contra ellos, que fueron confirmadas en noviembre por el órgano de apelación.
El pasado 26 de enero, Machuca obtuvo la suspensión cautelar de la sanción y pudo regresar a Vélez. Sin embargo, a poco mas de un mes de aquella resolucion, el Tribunal dio marcha atrás y falló en contra de los futbolistas y la Federación de Malasia. En su recurso extraordinario al TAS, la Federación de Malasia admitió “deficiencias institucionales” en las nacionalizaciones y no cuestionó que pudiera tener responsabilidad en la violación del Código Disciplinario de la FIFA, pero tambien declaró que los jugadores tuvieron un papel limitado en la entrega de los documentos solicitados y que estos no fueron preparados como corresponde, ni fueron alterados.
A su vez, los jugadores solicitaron la anulación de su sanción completamente o la imposición de un castigo proporcionado en la audiencia celebrada el pasado 26 de febrero. Allí, el panel del TAS responsable del caso consideró que la sanción de un año sin jugar es un castigo razonable y proporcionado, de acuerdo al Código Disciplinario de la FIFA.

