Martes, 18 de agosto 2026

Los héroes de la Selección que quedarán por siempre en nuestra memoria

La victoria argentina en la Copa del Mundo todavía sigue ofreciendo imágenes inéditas y recuerdos que quedarán grabados para siempre en la retina de los aficionados del país. El 2022 marcó un hito histórico para el deporte argentino, un éxito absoluto rubricado por un grupo de héroes que se dejaron la piel sobre Qatar.

 

El Mundial ha monopolizado toda la actualidad informativa relacionada con el deporte. Las tertulias se han centrado en analizar todas las aristas del juego, y las casas de apuestas locales como Betsson Argentina han presentado diversas cuotas y opciones para apostar en tiempo real mientras se disputaban los partidos. Máximos goleadores, aspirantes a campeón, clasificatorios… realmente ha sido un torneo que ha dado mucho juego, y todos los sectores asociados al deporte así lo han corroborado.

 

Uno de los aspectos que ayudan a entender el motivo por el que Argentina ha salido campeón, ha sido la fortaleza del grupo por encima de las individualidades, un elemento imprescindible que los futbolistas siempre han querido destacar desde el primer momento. Pero el éxito global se sustenta también en varios nombres propios que han rendido por encima del resto. En esta pieza repasaremos cuáles han sido los futbolistas que se han colocado las botas y la ropa de trabajo para dar lo mejor de sí mismos. Algunos incluso con un papel protagonista por encima del que se les podría presuponer cuando fueron convocados.

 

El primero es Julián Álvarez. El joven jugador del Manchester City se ha convertido en una figura de talla mundial. Su velocidad y efectividad de cara a portería han maravillado a los seguidores de todo el mundo. De un perfil muy humilde, el atacante de 22 años es uno de los héroes del combinado de Scaloni. Sus cuatro goles han invitado al ostracismo a uno de sus compañeros, Lautaro Martínez, quien perdió su puesto de doceavo hombre en favor del ariete de Calchín.

 

El segundo nombre propio del Mundial es el de Emiliano Martínez. El guardameta del Aston Villa es ya un héroe nacional. Inmenso en las tandas de penaltis, especialmente en la de la final de la competición, ha crecido partido tras partido. Es un soldado fiel de la idea de su entrenador, y su humildad futbolística y naturalidad espontánea le han llevado a ganarse la simpatía de muchos de sus compatriotas. Algunos comentarios polémicos también lo han puesto en el disparadero mediático, pero por lo general queda perdonado por su rendimiento excelso. Ahí ha estado cuando Argentina ha requerido sus servicios.

 

Para ganar en un torneo de tanto éxito también se necesita suerte. Y aquí es donde entra precisamente el “Ángel” de Argentina: di María. El extremo realiza muchas veces un trabajo oscuro que no queda reflejado en los grandes titulares. Jugó tocado los primeros minutos de la final, pero su complicado momento de forma no evitó que firmara una actuación memorable. Autor del segundo tanto del partido, abrió la puerta a intentar calmar las aguas del encuentro. No fue posible, ya que Francia empató el duelo en unos minutos alocados, pero sin su aportación individual la Albiceleste no sería campeona. Amigo personal de muchos de los jugadores que conforman la convocatoria, di María se ha ganado el derecho a ser considerado como uno de los mitos máximos del fútbol argentino. Clave en la victoria en la Copa América e imprescindible también en el Mundial.

 

Messi, amo y señor de la Copa del Mundo

 

 

Por último, hay que cerrar la lista con el campeón máximo del fútbol planetario: Lionel Messi. El jugador de Rosario quedó abducido por el espíritu guerrillero del Diego. Independientemente de su imperial despliegue táctico sobre los campos de Qatar, también mostró un carácter y liderazgo inéditos hasta el momento.

 

No evitó entrar al choque cuando se atacó a sus compañeros o al fútbol del país. Una leyenda viva que a sus 35 años ha dado una clase magistral de fútbol. Solo le faltaba eso, ganar la Copa del Mundo. Los argentinos llevaban muchos años soñando con ese momento, y Messi lo ha hecho posible gracias también al apoyo absoluto de su familia. Aparecerá en los libros de historia del deporte y todos hemos tenido la suerte de vivirlo en directo. Tres cuartas partes del trofeo de la Copa del Mundo han sido moldeadas con su izquierda prodigiosa.

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