viernes 10 de febrero de 2023
Si bien el matrimonio de los reyes Felipe VI y Letizia es uno de los más consolidades de la monarquía, desde hace casi dos décadas, nada los exime de tener sus propios cruces y problemas.
Los padres de Leonor y Sofía afrontaron muchas crisis, la más conocida fue el conflicto de su cuñado Uñaki Urdangarin frente a la causa de corrupción Noós, que obligó al rey de España a tomar decisiones sobre el futuro.
Lo cierto es que Letizia no fue aceptada desde el principio por Juan Carlos I y Sofía, por ser una mujer periodista y plebeya. Pero su hijo Felipe no quería perder otra pareja, por lo que tuvo que luchar para conservar a su enamorada. Despúes de muchas ideas y vueltas, pronunciaron el «Sí, quiero» el 22 de mayo de 2004.
Antes de celebrar el matrimonio, firmaron un protocolo de divorcio, una especie de preacuerdo de 50 páginas, que expresa cláusulas muy estrictas para afrontar una situación de esa índole, informa Voces Críticas.

Por ahora, no hubo separaciones formales. Pero en ese caso y bajo la mirada de un familiar abogado de Latizia, ella firmó que volvería desempeñarse en su profesión anterior.
También, la princesa de Asturias percibiría una importante retribución económica de por vida, afrontada con el fondo de Presupuestos Generales del Estado, por ser madre de la futura monarca Leonor. Además, que quedarán a su cargo dos mansiones, una para verano y otra para invierno.
Una de cal y una de arena. La reina consorte podría perder la tutoría de sus hijas Leonor y Sofía, ya que quedarían a cargo de su padre Felipe, viviendo en la residencia oficial.
