La depresión no siempre corresponde a la idea que tenemos de ella y se manifiesta en formas menos detectables. Los síntomas son numerosos y se manifiestan de diferentes formas en quienes los padecen. Además, algunas son más difíciles de detectar.
Depresión sonriente: algunas personas a veces ocultan su depresión con una sonrisa y sufren internamente, pero no manifiestan sus síntomas ni su angustia ante los ojos de los demás. En este escenario, actúan como si todo estuviera bien, van a trabajar y parecen felices, en buena forma, enérgicas y seguras.

Trastornos físicos y somáticos: los trastornos musculoesqueléticos o digestivos, las infecciones repetidas por una caída de las defensas inmunitarias, pueden revelar depresión. El estrés y la ansiedad influyen en la inflamación del cuerpo y en las defensas inmunitarias, y la depresión provoca una contracción de determinadas zonas del cerebro.
