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Darío Ismael Benedetto llegó a Boca con mucha expectativa aquel 6 de Junio del 2016 después de declararse abiertamente hincha del club y poner de su patrimonio US$1.000.000 para poder concretar un fichaje de 6 millones desde el América de México hacia el club de La Ribera. 

Debutó contra Independiente del Valle en la ida de las semifinales de la Copa Libertadores 2016 y recién 3 meses después llegaron sus primeros goles contra Quilmes por el torneo local y de ahí en mas, todo fue en alza para el Pipa que, partido tras partido, se ganaba el corazón del pueblo xeneize con goles, buenas actuaciones y logrando títulos con el club. Muchos hinchas lo catalogaron como el mejor 9 de Boca tras el retiro de Martin Palermo, con actuaciones consagratorias como por ejemplo contra Palmeiras en 2018.

Sin embargo podríamos decir que aquella final perdida contra River en Madrid por la final de la Libertadores 2018 produjo un quiebre psicológico para Benedetto. Aunque sus actuaciones previas le permitieron ser vendido al Olympique Marsella por US$18.000.000 y en su despedida afirmó volver, si no era como jugador iba a ser como hincha.

El tiempo le dio la razón y tras su paso por Francia donde, si bien tuvo buenas actuaciones, no pudo destacar como lo hizo en el xeneize y fue cedido a préstamo al Elche de España y tras no poder ganar rodaje volvería a Boca, que pagaría US$10.000.000 por su fichaje.

El Pipa ya no era el mismo del cual los hinchas de Boca se había enamorado, y actuaciones como contra River en la Bombonera donde anotó el 1-0 para ganar no fueron suficientes como para tapar los malos rendimientos, una sequía que parecía eterna, y sobre todo el ser el principal señalado como responsable de la eliminación en octavos de final de la Copa Libertadores frente al Corinthians, donde el Pipa erró toda chance de gol que tuvo y de yapa, erró un penal (mandándola a la tercer bandeja) y otro más ya en la definición desde los 12 pasos. Sumado a la llegada de Miguel Merentiel y Edinson Cavani y el buen estado de forma de algunos juveniles, como Luca Langoni, hace que Benedetto vea los partidos sentado desde el banco aguardando por entrar, y cuando lo hace tampoco demuestra ser una solución a los problemas circunstanciales.

Nunca fue raro ver a Benedetto por los boliches de Buenos Aires, de público conocimiento es que le gusta la vida nocturna. Una nueva oportunidad de sumar algunos minutos se le iba a presentar este fin de semana cuando Boca enfrente a Central Córdoba en Santiago del Estero el DT Diego Martinez sorprendió con la ausencia del Pipa de la lista de convocados. ¿Será casualidad que fue el día que justo se viralizaron los videos de su fiesta de cumpleaños? 

La fiesta del ex Arsenal de Sarandí fue el jueves 16 por la noche en un boliche ubicado en la calle Juana Manso de Puerto Madero. Al ritmo de la música de El Pepo y la Superbanda Gedienta, la T y la M con Diego Medrano, y Seba Mendoza, un amigo personal que es referente de la cumbia norteña, la fiesta de cumpleaños del 9 xeneize fue a puro show y alcohol, incluso hubo hasta enanos. Por supuesto que estuvo su familia, sus amigos y compañeros del actual plantel de Boca como Marcos Rojo, Cristian Lema, Equi Fernández, Briasco y Nicolas Valentini. Algo que sin duda no solo no cayó bien dentro de los hinchas, si no en el cuerpo técnico y dirigencia.

De ese grupo, hay dos lesionados (Rojo y Lema), un relegado por cuestiones contractuales (Valentini) y el resto en condiciones de jugar. Diego Martínez decidió convocar solamente al Equi (quizás por lo que este jugador representa en el mediocampo de Boca) y dejar afuera de la lista a Benedetto y Briasco (que casi no es tenido en cuenta)

En sus lugares, el DT decidió llevar a varios pibes  para que puedan ganar rodaje con la primera como lo es el goleador de la reserva Ignacio Rodríguez, Juan Cruz Payal e Iker Zufiaurre, que ya pudo sumar algunos minutos. Nada de todo esto parece ser casualidad. 

Boca viene de perder la semifinal de la Copa de la Liga, caer en la primera fecha contra Atlético Tucumán y dejar pasar la chance de quedar primero en el Grupo D de la Copa Sudamericana y a Benedetto a esta altura poco le importa cuidar sus modales, sabe que su ciclo en Boca está terminado y que solo queda dar gracias por sus servicios prestados a la institución y como suele decir: “Que la cuenten como quieran”.