Las piletas no necesitan ser grandes para ser funcionales. Con un diseño compacto, una pequeña puede ofrecer el mismo nivel de confort y relajación que una más grande, y es ideal para aquellos que buscan maximizar el uso de su espacio sin comprometer la estética o la funcionalidad.
Según el diseñador de exteriores Gabriel Lass, las de inmersión o plunge pools, que son más pequeñas, pero igual de profundas, se convirtieron en una opción cada vez más popular para quienes buscan disfrutar de los beneficios de una pileta en espacios reducidos.

Para Lass, la clave de un buen diseño en espacios pequeños es el enfoque modular. En sus proyectos, recomienda un diseño flexible que permita que los diferentes elementos se complementen entre sí sin sobrecargar el espacio. Las de borde desbordante son una opción interesante para los jardines más pequeños. Este tipo, aunque compacta, genera una ilusión visual de mayor amplitud y se adapta bien a jardines urbanos sin invadir el espacio circundante.
