Con el frente político despejado tras las elecciones y la mirada puesta en el nuevo Congreso, el Gobierno de Javier Milei se prepara para avanzar a fondo con su ambicioso plan de privatizaciones. En la Casa Rosada aseguran que el objetivo es “acelerar la salida del Estado de la economía” y dejar en manos privadas empresas clave de los sectores de transporte y energía antes de que termine el año.
Los primeros pasos del proceso ya están en marcha. En los próximos días, el Ejecutivo anunciará la preadjudicación de la llamada “ruta del Mercosur”, la primera concesión vial del actual mandato. Siete empresas presentaron ofertas para quedarse con la obra y la administración del corredor, entre ellas Rovella Carranza, Panedile, Benito Roggio e Hijos y Obring S.A.. Según explicaron fuentes oficiales, el grupo ganador podría hacerse cargo antes de fin de año.
El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó que “el sector privado invertirá, hará obras y administrará con más eficiencia mejores rutas”, en línea con la política de desestatización que impulsa el Ejecutivo.
A este proyecto se suma la reprivatización de cuatro represas hidroeléctricas que actualmente opera el Estado: Alicurá, El Chocón, Arroyito y Piedra del Águila. La apertura de ofertas, prevista para el 7 de noviembre, despertó gran interés en el mercado. Según estimaciones oficiales, el Gobierno espera recaudar entre US$500 y US$700 millones por estas concesiones.
