El crecimiento continuo de las villas en la ciudad de Buenos Aires y el conurbano trajo aparejado el desarrollo de un lucrativo mercado inmobiliario que contribuye a reproducir y consolidar a estos espacios urbanos que se erigieron sobre terrenos fiscales o privados tomados.
En las redes sociales trascendió in video en el que uno de los dueños o intermediarios que manejan las cada vez más numerosas casillas, que en las últimas décadas se construyen como edificios precarios que dominan y contrastan la vista de la autopista Illia frente a la opulencia de Recoleta y Retiro, contó que una casilla en la Villa 31 se encuentra tasada en 15 mil dólares.
El vendedor, de nacionalidad paraguaya, aseguró que una vez que se publica una oferta de dicha índole, es acaparada de forma rápida por alguien en busca de un techo, lo que habla de un mercado dinámico, que se desarrolla sobre la base de la pobreza estructural y el interés político; y bajo el control de pocos grupos oferentes que concentran la mayor parte de estas casillas a la venta o en alquiler.
