El baño suele ser uno de los ambientes más reducidos de la casa, y mantenerlo ordenado puede ser un desafío. Sin embargo, con algunos trucos prácticos y soluciones simples, podés aprovechar cada rincón sin que el espacio se sienta recargado.
Usá estantes flotantes
Son aliados perfectos porque no ocupan lugar en el piso y permiten guardar desde toallas hasta productos de higiene. Colocarlos sobre el inodoro o cerca del espejo suma espacio de guardado sin restar comodidad.
Incorporá organizadores colgantes
