El maquillaje de larga duración es una gran opción para mantener un look impecable durante horas, pero también puede dejar la piel más vulnerable si no se retira y trata correctamente. Prestar atención al cuidado posterior es clave para mantener la salud y el equilibrio del rostro.
Retirar el make up de forma completa
El primer paso es desmaquillar con un producto específico que elimine fórmulas resistentes al agua o de larga duración. Puede ser un bálsamo, aceite o agua micelar bifásica. Evitá frotar demasiado el cutis para no irritarlo.

