Con la caída frente a Boca, River acumula seis derrotas en sus últimos siete partidos por el torneo local. En medio de esa racha negativa, el equipo también quedó eliminado de la Copa Argentina ante Independiente Rivadavia de Mendoza y de la Copa Libertadores frente a Palmeiras.
Este segundo ciclo de Marcelo Gallardo no logra reflejar el éxito del primero, aquel en el que alcanzó la gloria máxima al conquistar dos Copas Libertadores: en 2015 ante Tigres y en 2018 frente a Boca, en la inolvidable final de Madrid. Desde su regreso, a mediados de 2024, el “Muñeco” no consiguió darle un funcionamiento claro a sus equipos, dando minutos a jugadores de bajo rendimiento y dejando en segundo plano a jóvenes promesas como Ian Subiabre y Santiago Lencina.
Su vuelta ha estado marcada por decisiones erráticas, tanto en lo futbolístico como en el mercado de pases. Incorporaciones como las de Castaño, Galarza Fonda o Portillo evidencian una tendencia a invertir grandes sumas en jugadores que no terminan rindiendo.
Frente a Vélez, y de lograr clasificarse a los Playoffs, Gallardo tendrá la oportunidad de demostrar que aún puede ser el indicado para devolver a River a los primeros planos, tanto a nivel nacional como internacional.

El 2026, un nuevo comienzo
Con el reciente anuncio del nuevo presidente, Stefano Di Carlo, sobre la renovación del histórico entrenador hasta fines del próximo año, se abre una nueva oportunidad para el técnico más exitoso de la historia riverplatense. El desafío va a ser dar vuelta la página y volver a competir en lo más alto, ya sea en la Copa Libertadores o, en su defecto, en la Sudamericana.
