Se mueven los cimientos de la NBA a menos de un mes de su inicio: Nico Harrison, el polémico general manager, fue despedido de los Dallas Mavericks. La franquicia tomó la decisión nueve meses después de traspasar a Luka Doncic.
El equipo comenzó con un récord de 3-8, se ubica en la penúltima posición de la Conferencia Oeste y la presión eyectó a Harrison, a quien la ciudad texana le hizo la cruz por el inesperado trade del esloveno.

A Harrison no lo salvó ni haber seleccionado a Cooper Flagg en el pick 1 del draft.
El dueño Patrick Dumont explicó los motivos: “Nadie en la organización está contento con este comienzo. Ustedes tienen grandes expectativas para los Mavericks, y yo las comparto. Cuando los resultados no cumplen con esas expectativas, es mi responsabilidad actuar”.
Y agregó: “Nuestro objetivo es devolver el baloncesto ganador a Dallas y conquistar campeonatos”.
Doncic, ya en Lakers, ha dicho en varias oportunidades que su intención era hacer toda su carrera en los Mavericks, responsabilizando a Harrison de su salida a Los Ángeles: “Pensé que pasaría mi carrera en Dallas y con muchas ganas de darles un campeonato”.
