El sector productivo compuesto por productores agroganaderos de Estados Unidos, que integra una de las bases de apoyo con las que el presidente Donald Trump regresó a la Casa Blanca, se siente traicionado por el acuerdo comercial entre Washington y Buenos Aires.

Los ganaderos afirman que el entendimiento permitirá la ampliación de la importación de carne argentina a Estados Unidos, lo que perjudica directamente a su producción.
Según información relevada por Clarín, en el sector consideran que el acuerdo “es una bofetada para los productores estadounidenses”.
