El tren Sarmiento arrancó la jornada de este martes con demoras y caos en varias de sus estaciones. Andenes y vagones repletos de pasajeros generaron malestar y situaciones de riesgo; entre ellas, una joven sufrió el robo de su celular mientras intentaba viajar.
En Morón, madres con bebés y niños que se dirigen a la escuela debieron esperar varias formaciones para no viajar apretadas. El servicio había sido interrumpido a primera hora tras la colisión de una persona en el paso peatonal de Emilio Lamarca, en Floresta; aunque cerca de las 7 se restableció, los retrasos continuaron.
Usuarios reportaron que los viajes se extienden hasta 30 minutos más que antes, y criticaron la saturación de los vagones. “Es una tortura viajar en estas condiciones”, expresó un pasajero en diálogo con los medios. A esto se sumaron trabajos de mantenimiento en Liniers tras el descarrilamiento de hace 15 días que agravaron las demoras.
