La causa judicial que terminó con la detención de Nicolás Payarola, exabogado de Wanda Nara, abrió un frente inesperado para la empresaria y figura mediática: una denuncia civil y penal que pone bajo la lupa su accionar durante la abrupta revocación de su defensa legal en plena disputa con Mauro Icardi.
El arresto de Payarola fue ordenado por el fiscal Cosme Iribarren, de la UFI Benavídez, en el marco de una investigación por presuntas estafas reiteradas que involucrarían a al menos seis damnificados. Durante el allanamiento realizado en su vivienda de Nordelta, los investigadores incautaron documentación que, según fuentes judiciales, incluye referencias directas a la conductora de Telefe.
En paralelo a la causa principal, emergió con fuerza la denuncia presentada por la abogada María Macarena Posse, abogada e hija de Gustavo Posse (exintendente de San Isidro), quien asegura haber sido desplazada sin cobrar los honorarios acordados por representar a la mediática durante varios procesos judiciales sensibles, entre ellos los expedientes vinculados al conflicto familiar y legal con el futbolista del Galatasaray.
