La estrategia del Gobierno para supervisar a la AFA sufrió su primer revés: el abogado Agustín Ortiz de Marco renunció a su rol como veedor antes de comenzar formalmente sus funciones.
El letrado había sido designado para integrar el equipo encargado de auditar los balances, contratos y circuitos de ingresos de la entidad que preside Claudio Tapia. Su salida, según trascendió, se produjo por motivos personales, aunque genera incertidumbre sobre la continuidad del esquema de control.
La veeduría había sido impulsada desde la Inspección General de Justicia (IGJ) durante la gestión de Daniel Vítolo, con el objetivo de revisar en profundidad la situación contable de la AFA.
El plan contemplaba un equipo con perfiles complementarios: Ortiz de Marco en el área jurídica y el contador Rubén Miguel Pappacena en el análisis técnico-financiero. Sin embargo, la renuncia del abogado deja incompleta la estructura justo antes de que comenzara a operar.
