Los controles remotos están entre los objetos que más se manipulan a diario en el hogar. Pasan de una persona a otra, suelen apoyarse sobre distintas superficies y, con el tiempo, pueden acumular polvo, restos de suciedad y huellas en los botones.
Para mantenerlos limpios sin afectar su funcionamiento, conviene seguir algunos cuidados básicos.
Apagarlo y retirar las pilas
Antes de comenzar, es recomendable sacarle las pilas. De esta manera se reduce el riesgo de activar botones accidentalmente y se evita que la humedad entre en contacto con los componentes eléctricos.
